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Smart Home 

La simple verdad sobre la tecnología inteligente en el hogar​​

  • Lo que de verdad queremos de nuestro futuro interconectado no es conveniencia completamente automática, sino control humano práctico

    The Sensi wifi thermostat puts owners in control

    ilustración por Matt Stevens

    Cuando imaginamos el futuro de las viviendas inteligentes, es difícil no quedar atrapados en fantasías de los Supersónicos con robots ayudantes telepáticos y alimentos que se cocinan solos, la vida completamente automatizada que se vive sola.

    Por supuesto, hay personas tratando de preparar ese futuro para usted. Podrá despertar ante una réplica realista del amanecer en su propia habitación, con una taza de café caliente esperándole en su mesa de luz. Desde el trabajo podrá alimentar a los peces remotamente o imprimir un nuevo par de zapatos en la impresora 3D de su casa. Al final del día de trabajo, una aplicación que le reconoce por el latido de su corazón le abrirá la puerta, encenderá las luces, le servirá una bebida y sintonizará su programa favorito en la TV. Si así lo deseas, su vivienda inteligente incluso le saludará con su canción favorita, por ejemplo, “We Are the Champions”.

    Sin embargo resulta ser que lo primero que queremos de nuestra tecnología smart-home, lo que en verdad esperamos y necesitamos, no son luces y colores, sino innovaciones ingeniosas que sirvan un propósito práctico como por ejemplo seguridad inteligente para la vivienda. Sistemas de calefacción y refrigeración que sepan cuando una ventana está abierta para que el aire caliente o frío no vaya a parar a tu patio trasero. Una aplicación que te diga que hay alguien en la puerta cuando estás en el ático.

    Los termostatos inteligentes son un ejemplo obvio porque les dan a los consumidores la habilidad de controlar la temperatura y otros aspectos del ambiente de la vivienda de forma remota, y aún más importante, porque les dan el control sobre la factura de luz.

    Se espera que el segmento del termostato inteligente se expanda en $600 millones globalmente para el 2018, de acuerdo con ABI Research, y no es ninguna sorpresa. Estos dispositivos conectados por Wi-Fi les permiten a los usuarios crear cronogramas para ahorrar energía y luego cambiarlos cuando sea necesario desde una aplicación en una tablet o un smartphone. Se ha probado que las funciones de programación reducen el consumo de energía para calefacción o refrigeración en hasta un 30 por ciento. Y hacer que se ajusten no solo a un cronograma sino también a la forma en la que gente en realidad vive puede ahorrar aún más.

    “Cuando hablamos con los clientes, nos dimos cuenta de que los horarios de las personas no son tan predecibles”, dice Craig Johnson de Emerson Climate Technologies, que desarrolló el Termostato Sensi Wi-Fi. “La mayoría de las personas no puede predecir su propio cronograma, mucho menos dejar que un dispositivo lo haga por ellos. Entonces quisimos darle ese poder al usuario”. El Termostato Sensi Wi-Fi está diseñado para que solo el usuario, no un dispositivo, pueda seleccionar e invalidar los ajustes del termostato.

    De acuerdo con la experta en tecnología de viviendas de Austin, Stacey Higginbotham, que vive en una vivienda conectada con control de temperatura e iluminación, seguridad inteligente y otras características de control de vivienda, los primeros dispositivos smart-home fueron diseñados para el usuario avanzado que hace todo a su cuenta, difíciles de instalar y operar, y con exceso de funciones. “Lo que las personas han aprendido luego de tener estos dispositivos en sus hogares por un par de años es que la mayoría quiere simplicidad”, dice.

    Al mismo tiempo, quieren control sobre los aspectos mecánicos de sus sistemas de calefacción y refrigeración, principalmente porque no tener ese control es costoso. Los estudios estiman que aproximadamente 70 por ciento de los sistemas de calefacción, ventilación y refrigeración (HVAC) de las viviendas norteamericanas están funcionando ineficientemente o a punto de fallar, lo que lleva a costosas reparaciones y facturas eléctricas más elevadas. “Estos sistemas tienden a estar fuera de nuestra vista y fuera de nuestra mente, y los damos por sentado hasta que algo malo sucede”, señala Johnson de Emerson. “Y luego estamos a merced de profesionales del HVAC para que vengan a rescatarnos”.

    Se están desarrollando nuevos servicios en línea para afrontar ese problema, como sensores instalados en los ductos de aire, compresores y otros componentes claves de los sistemas residenciales de HVAC. Johnson señala que la versión de Emerson de estos sensores, ComfortGuard, envía información a expertos en una ubicación remota que analizan los datos en tiempo real. Luego, una aplicación alerta a los dueños del hogar sobre la eficiencia energética de los sistemas y sobre inminentes fallas y tareas de mantenimiento sugeridas.

    Higginbotham está convencida de que el futuro cercano de esta área será más parecido al mundo de los Supersónicos que lo que es hoy. Ella predice que incluirá una red cada vez más grande de dispositivos conectados entre sí, tanto dispositivos que controlan nuestros hogares como los que llevamos en nuestros bolsillos. “Tomarán indicios de contexto basándose en mi presencia en la casa”, dice. “Tomarán indicios de la ubicación geográfica de mi teléfono, y tal vez tendrán acceso a mi calendario”.

    Johnson está de acuerdo. “Vamos a ver que las cosas se conectan más y más. Todo estará conectado a sensores y entre sí. Esa es la dirección en la que esto se está moviendo”.

    A fin de cuentas, resulta que lo que los consumidores en realidad quieren ahora no es la vida completamente automatizada de la imaginación de ciencia ficción, aunque tal vez eso sea lo que nos espera, sino el tipo de herramientas inteligentes que hacen la vida un poco más fácil, menos costosa y más eficiente, la tecnología, en otras palabras, que pone el control en manos humanas.​